Wicc
Poeta recién llegado
Sea cual sea el suplicio,
nunca pienses que el hastío te aprisiona
por que siempre hay para donde correr
aunque tengas que correr toda la vida,
aunque solo encuentres descanso dentro de tu mente,
en un mundo de fantasía,
aunque tengas que inventar tu alma entre alas de Ángeles
que con el sol se extingan.
No hay manera de matar a la oscuridad,
pero puedes revivir la luz que hubo en tus ojos,
aunque con lágrimas nazca un solo reflejo
que en un tesoro se convierta entre desiertos de tinieblas,
entre piedras, un diamante,
una gota entre la aridez del miedo, de la tristeza,
y hacer con tu sangre un laguna que un reflejo del dolor sea.
Como un arte entre montañas,
rojos ríos de fuego,
descubras la dulzura del dolor,
de las heridas hechas poesía,
que también nacen las lágrimas cuando nacen las sonrisas.
Y el amo del tiempo paseara por tu memoria,
jugara con tus recuerdos,
y en el frasco del olvido esconderá tus pesadillas
barridas entre hojas de otoño que el invierno esperen
y al llegar se congelen como sueños jamás vividos
para que el final te encuentre con la mirada perdida
en el bosque del paraíso.
nunca pienses que el hastío te aprisiona
por que siempre hay para donde correr
aunque tengas que correr toda la vida,
aunque solo encuentres descanso dentro de tu mente,
en un mundo de fantasía,
aunque tengas que inventar tu alma entre alas de Ángeles
que con el sol se extingan.
No hay manera de matar a la oscuridad,
pero puedes revivir la luz que hubo en tus ojos,
aunque con lágrimas nazca un solo reflejo
que en un tesoro se convierta entre desiertos de tinieblas,
entre piedras, un diamante,
una gota entre la aridez del miedo, de la tristeza,
y hacer con tu sangre un laguna que un reflejo del dolor sea.
Como un arte entre montañas,
rojos ríos de fuego,
descubras la dulzura del dolor,
de las heridas hechas poesía,
que también nacen las lágrimas cuando nacen las sonrisas.
Y el amo del tiempo paseara por tu memoria,
jugara con tus recuerdos,
y en el frasco del olvido esconderá tus pesadillas
barridas entre hojas de otoño que el invierno esperen
y al llegar se congelen como sueños jamás vividos
para que el final te encuentre con la mirada perdida
en el bosque del paraíso.