Julio palma
Poeta recién llegado
Reflejo de un oasis
Que no puedo tocar.
Sólo puedo ver y hundirme
A lo profundo de un éxtasis
De imaginación para consolar,
Aquel deseo que tanto me seduce.
Ese paraíso que sueño.
Aparece y desaparece.
Descansar en su mirada.
Acurrucarme en su seno
Y poder oír los sonetos,
Que crean melodías
De un amor lejano.
Ese espejismo en forma de mujer.
Tan distante, la observan mis pupilas.
Tan cerca, la vislumbra mi corazonada.
Es una chica con sonrisa que cautiva
Y ojos color café que hipnotizan.
Que no puedo tocar.
Sólo puedo ver y hundirme
A lo profundo de un éxtasis
De imaginación para consolar,
Aquel deseo que tanto me seduce.
Ese paraíso que sueño.
Aparece y desaparece.
Descansar en su mirada.
Acurrucarme en su seno
Y poder oír los sonetos,
Que crean melodías
De un amor lejano.
Ese espejismo en forma de mujer.
Tan distante, la observan mis pupilas.
Tan cerca, la vislumbra mi corazonada.
Es una chica con sonrisa que cautiva
Y ojos color café que hipnotizan.
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