Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Obscuros descensos.
A postre de miedo
y conciencia de luna
mercaderes de vida
desfilando se encuentran,
en obscuros descensos
tropezado los rojos,
con azules y verdes.
Todo queda cubierto
en montones de olvido
y la lluvia más fresca
ya no besa caminos,
la ternura de ayeres
se murió sin destino.
La corbata del tiempo
asfixió los sentidos
y no existe manera
de buscar nuevos rieles
por qué el tren de la vida
con maldad tragó decibeles
y ahora duele y aturde
al universo contiguo.
Roedores mezquinos
sobreviven a la última danza,
donde yacen recuerdos
e impera el olvido;
y desde la última vertebra
donde el daño se cuelga,
soy despojo suicida
que se arroja al vacío,
todo queda cubierto
en montones de olvido.
Mary C. López
30.04.2013/México.
*De mi laberinto interior.
A postre de miedo
y conciencia de luna
mercaderes de vida
desfilando se encuentran,
en obscuros descensos
tropezado los rojos,
con azules y verdes.
Todo queda cubierto
en montones de olvido
y la lluvia más fresca
ya no besa caminos,
la ternura de ayeres
se murió sin destino.
La corbata del tiempo
asfixió los sentidos
y no existe manera
de buscar nuevos rieles
por qué el tren de la vida
con maldad tragó decibeles
y ahora duele y aturde
al universo contiguo.
Roedores mezquinos
sobreviven a la última danza,
donde yacen recuerdos
e impera el olvido;
y desde la última vertebra
donde el daño se cuelga,
soy despojo suicida
que se arroja al vacío,
todo queda cubierto
en montones de olvido.
Mary C. López
30.04.2013/México.
*De mi laberinto interior.