Sorciere
Poeta recién llegado
Obsesión urgente.
Pasando el tiempo entre hierbas
Sopla el reloj el segundo tardío
y en su recelo están las siervas
del día y de la noche, amor mío
Así, asolando la paciencia tierna
se liman las malezas de la espera
como en tus ojos se hiciese eterna
la pasión del que amando desespera
Tanto es que se siente ardiendo
aquella persistencia en el olvido
que de la sonrisa al lloro tiendo
entre amanecer y ocaso blandido
Imperceptible y efímera la marcha
de tan estoica daga frente a tu cuello
desnudo en piel nívea de escarcha
que ensañado en placeres degüello
Entonces, rozando trémulo el objeto de la carne
y agotado el futuro, toqué acostado tu glacial hiel
te susurré; “María Iribarne”,
y contestaste; “Juan Pablo Castel”.
Pasando el tiempo entre hierbas
Sopla el reloj el segundo tardío
y en su recelo están las siervas
del día y de la noche, amor mío
Así, asolando la paciencia tierna
se liman las malezas de la espera
como en tus ojos se hiciese eterna
la pasión del que amando desespera
Tanto es que se siente ardiendo
aquella persistencia en el olvido
que de la sonrisa al lloro tiendo
entre amanecer y ocaso blandido
Imperceptible y efímera la marcha
de tan estoica daga frente a tu cuello
desnudo en piel nívea de escarcha
que ensañado en placeres degüello
Entonces, rozando trémulo el objeto de la carne
y agotado el futuro, toqué acostado tu glacial hiel
te susurré; “María Iribarne”,
y contestaste; “Juan Pablo Castel”.