¿Con que te obsesionas? ¿Con que te desvelas?
¿Con una mirada, con un tema, con un arte, con un artista?
¿Con una ciencia, con una conversación, con un misterio?
Hay rostros que atrapan, hay temas que apasionan, hay artes que enriquecen;
hay artistas que inspiran, hay ciencias que asombran, hay conversaciones que cautivan,
hay misterios que afanan. Hay cosas que obsesionan. Hay cosas que desvelan.
Son nuestros imprescindibles asideros. La obsesión es ansiedad en crisis que crece y hace crecer. Atormenta.
Es la emoción bipolar poderosa que enriquece y envilece a la vez; un ente omnipresente en la mente de su leal cliente.
Es la samaritana que asiste el sordo grito de auxilio de nuestras inquietas dudas; el espejo de lo que realmente somos.
Es el desenfreno al hábito y el camino a el. Contradice. Es la amiga comensal que al descuido te parasita.
Es la que te visita en los silencios de más redondas y soledades de más penumbra.
La que se queda con vos, alimentándose de tu sosiego, mientras palea tu ansiedad y te atiende la zozobra.
¿Con que te obsesionas? ¿Con que te desvelas?
Es esto mi homenaje al arma de doble filo que me ha pulido y me ha herido;
la que me arrebata la paz, que me hizo y me hace hoy quien soy.
Es esto un homenaje a mis mancuspias. A mi querida y odiada obsesión:
la más protagónica en la alcurnia de mis crisis, tenacidades y desvelos.
¿Con una mirada, con un tema, con un arte, con un artista?
¿Con una ciencia, con una conversación, con un misterio?
Hay rostros que atrapan, hay temas que apasionan, hay artes que enriquecen;
hay artistas que inspiran, hay ciencias que asombran, hay conversaciones que cautivan,
hay misterios que afanan. Hay cosas que obsesionan. Hay cosas que desvelan.
Son nuestros imprescindibles asideros. La obsesión es ansiedad en crisis que crece y hace crecer. Atormenta.
Es la emoción bipolar poderosa que enriquece y envilece a la vez; un ente omnipresente en la mente de su leal cliente.
Es la samaritana que asiste el sordo grito de auxilio de nuestras inquietas dudas; el espejo de lo que realmente somos.
Es el desenfreno al hábito y el camino a el. Contradice. Es la amiga comensal que al descuido te parasita.
Es la que te visita en los silencios de más redondas y soledades de más penumbra.
La que se queda con vos, alimentándose de tu sosiego, mientras palea tu ansiedad y te atiende la zozobra.
¿Con que te obsesionas? ¿Con que te desvelas?
Es esto mi homenaje al arma de doble filo que me ha pulido y me ha herido;
la que me arrebata la paz, que me hizo y me hace hoy quien soy.
Es esto un homenaje a mis mancuspias. A mi querida y odiada obsesión:
la más protagónica en la alcurnia de mis crisis, tenacidades y desvelos.
Última edición: