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Obsesionada

ERIS.

Ser imperfecto
Obsesionada

No, yo no soy cualquiera,
quizá tal vez una tonta,
una hembra que se monta
y que quisiste a tu manera.

Tu querer me lastimó.
Y yo que todo te daba,
pues enamorada estaba.
Pero eso se acabó.

Te ofrecí una tierra virgen,
un gran jardín por florecer.
Más nada quiso crecer,
solo a cardos diste origen.

Las caricias y los besos
que yo siempre te ofrecí,
entregada al frenesí
ya calaban a mis huesos.

Quizá no debí buscarte,
solo dejar que llegaras.
La insistencia en que me amaras
de mí logró alejarte.

Decidí amarte sin freno,
ajustando el hilo rojo.
Al pasado todo arrojo
y al dolor yo me condeno.

Romperé cada atadura
y saldré a amar de nuevo.
Y no perderé en el juego
tendré puesta mi armadura.
 
Obsesionada

No, yo no soy cualquiera,
quizá tal vez una tonta,
una hembra que se monta
y que quisiste a tu manera.

Tu querer me lastimó.
Y yo que todo te daba,
pues enamorada estaba.
Pero eso se acabó.

Te ofrecí una tierra virgen,
un gran jardín por florecer.
Más nada quiso crecer,
solo a cardos diste origen.

Las caricias y los besos
que yo siempre te ofrecí,
entregada al frenesí
ya calaban a mis huesos.

Quizá no debí buscarte,
solo dejar que llegaras.
La insistencia en que me amaras
de mí logró alejarte.

Decidí amarte sin freno,
ajustando el hilo rojo.
Al pasado todo arrojo
y al dolor yo me condeno.

Romperé cada atadura
y saldré a amar de nuevo.
Y no perderé en el juego
tendré puesta mi armadura.

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HAY QUE VER EL LADO POSITIVO, NO HAY QUE ATRAPAR GATOS Y ... FELIZ DIA ERIS.
 
Obsesionada

No, yo no soy cualquiera,
quizá tal vez una tonta,
una hembra que se monta
y que quisiste a tu manera.

Tu querer me lastimó.
Y yo que todo te daba,
pues enamorada estaba.
Pero eso se acabó.

Te ofrecí una tierra virgen,
un gran jardín por florecer.
Más nada quiso crecer,
solo a cardos diste origen.

Las caricias y los besos
que yo siempre te ofrecí,
entregada al frenesí
ya calaban a mis huesos.

Quizá no debí buscarte,
solo dejar que llegaras.
La insistencia en que me amaras
de mí logró alejarte.

Decidí amarte sin freno,
ajustando el hilo rojo.
Al pasado todo arrojo
y al dolor yo me condeno.

Romperé cada atadura
y saldré a amar de nuevo.
Y no perderé en el juego
tendré puesta mi armadura.
Una decisión que, de abierta libertad, se recrea cuando el hecho del amor
entregado no ha sido correspondido. el poema deja una lampara
de melancolía sutil. me gustó. saludos amables de luzyabsenta
 
Obsesionada

No, yo no soy cualquiera,
quizá tal vez una tonta,
una hembra que se monta
y que quisiste a tu manera.

Tu querer me lastimó.
Y yo que todo te daba,
pues enamorada estaba.
Pero eso se acabó.

Te ofrecí una tierra virgen,
un gran jardín por florecer.
Más nada quiso crecer,
solo a cardos diste origen.

Las caricias y los besos
que yo siempre te ofrecí,
entregada al frenesí
ya calaban a mis huesos.

Quizá no debí buscarte,
solo dejar que llegaras.
La insistencia en que me amaras
de mí logró alejarte.

Decidí amarte sin freno,
ajustando el hilo rojo.
Al pasado todo arrojo
y al dolor yo me condeno.

Romperé cada atadura
y saldré a amar de nuevo.
Y no perderé en el juego
tendré puesta mi armadura.

Sin duda a veces el nuestro afán provoca marea baja en la cual se mirar los desaciertos, pero también los nuevos caminos.
Me agrado la carga emotiva en las letras.
Saludos
 
Obsesionada

No, yo no soy cualquiera,
quizá tal vez una tonta,
una hembra que se monta
y que quisiste a tu manera.

Tu querer me lastimó.
Y yo que todo te daba,
pues enamorada estaba.
Pero eso se acabó.

Te ofrecí una tierra virgen,
un gran jardín por florecer.
Más nada quiso crecer,
solo a cardos diste origen.

Las caricias y los besos
que yo siempre te ofrecí,
entregada al frenesí
ya calaban a mis huesos.

Quizá no debí buscarte,
solo dejar que llegaras.
La insistencia en que me amaras
de mí logró alejarte.

Decidí amarte sin freno,
ajustando el hilo rojo.
Al pasado todo arrojo
y al dolor yo me condeno.

Romperé cada atadura
y saldré a amar de nuevo.
Y no perderé en el juego
tendré puesta mi armadura.
Lo entregamos todo, a veces nos dañan, juegan.
Dulce melodía.

Saludos
 
Obsesionada

No, yo no soy cualquiera,
quizá tal vez una tonta,
una hembra que se monta
y que quisiste a tu manera.

Tu querer me lastimó.
Y yo que todo te daba,
pues enamorada estaba.
Pero eso se acabó.

Te ofrecí una tierra virgen,
un gran jardín por florecer.
Más nada quiso crecer,
solo a cardos diste origen.

Las caricias y los besos
que yo siempre te ofrecí,
entregada al frenesí
ya calaban a mis huesos.

Quizá no debí buscarte,
solo dejar que llegaras.
La insistencia en que me amaras
de mí logró alejarte.

Decidí amarte sin freno,
ajustando el hilo rojo.
Al pasado todo arrojo
y al dolor yo me condeno.

Romperé cada atadura
y saldré a amar de nuevo.
Y no perderé en el juego
tendré puesta mi armadura.
Hermosos cuartetos octosílabos, de amor no apreciado. Un gusto leerte.
 
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