Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Ocaso derretido,
en el equipaje del tremendo desconcierto,
que no viene a contarnos realidades.
La patética señora de la mentira,
arropada con maneras de ramera,
me irrita y me causa escándalo.
Pequeñuelos que creen,
llegada la senectud,
engañados por dioses de opacas intenciones.
La brisa, que mece los siglos, hará justicia.
Rosario de Cuenca Esteban
en el equipaje del tremendo desconcierto,
que no viene a contarnos realidades.
La patética señora de la mentira,
arropada con maneras de ramera,
me irrita y me causa escándalo.
Pequeñuelos que creen,
llegada la senectud,
engañados por dioses de opacas intenciones.
La brisa, que mece los siglos, hará justicia.
Rosario de Cuenca Esteban