la_piedra_insular
Poeta asiduo al portal
Octubre es lo que es
un martirio de hojas atascadas en mis pupilas
un llano de cuerpos deshojados en la cama,
es lo que es por su desidia
por aquella inmensa y placentera forma
de caer muerto por un día
acaso el viento es hermano de la nostalgia
o todo es mentira desde que te conocí...
Inventé otra manera de ocultar el amor,
descargar en las paredes del tiempo
todo sentimiento que circula en la sangre
no sin antes,
llorar con la pesadez del silencio
oscuro, nítido y mezquino de la nada.
(siguiente estrofa...)
La feroz miseria de las mariposas
que se quedan en mi nido
todas con el carbón de amor
zumbando en mis oídos
algo así como;
la carnal teoría de los besos
que se hacen esqueleto cuando todos
reman hacia el horizonte del éxtasis...
otra:
Todo mineral en el fulgor de la calles
una gota irreal en la ventana
y miles de estrellas que se callan
en este hastío de un barrio de Santiago
que duerme.
Le dí una que otra materia de copula
una monstruosa caricia fantasmal
en su rada
agónica
por ahí en los prados de su victoria
todo un ejercito arremetiendo en su
agonía
con todos los espejos testimoniando
el desdoblamiento de mi alma
le quise arrancar el deseo de sus espinas
y entre las piernas el fuego alado
e inverosímil;
fue miseria...
...y la ultima,
Nada era cierto,
desperté flanqueado por aquella soledad de Lihn.
Ordené un par de pastillas
para no escribir esta tristeza en los libros de la noche
y tal vez, no sé de mi locura,
este dolor sea pasajero
y existan mañanas que no sean desigual
y pueda respirar tu sexo en la matinal
barca de tu angustia
imantada,
áspera mujer
de cenizas.
un martirio de hojas atascadas en mis pupilas
un llano de cuerpos deshojados en la cama,
es lo que es por su desidia
por aquella inmensa y placentera forma
de caer muerto por un día
acaso el viento es hermano de la nostalgia
o todo es mentira desde que te conocí...
Inventé otra manera de ocultar el amor,
descargar en las paredes del tiempo
todo sentimiento que circula en la sangre
no sin antes,
llorar con la pesadez del silencio
oscuro, nítido y mezquino de la nada.
(siguiente estrofa...)
La feroz miseria de las mariposas
que se quedan en mi nido
todas con el carbón de amor
zumbando en mis oídos
algo así como;
la carnal teoría de los besos
que se hacen esqueleto cuando todos
reman hacia el horizonte del éxtasis...
otra:
Todo mineral en el fulgor de la calles
una gota irreal en la ventana
y miles de estrellas que se callan
en este hastío de un barrio de Santiago
que duerme.
Le dí una que otra materia de copula
una monstruosa caricia fantasmal
en su rada
agónica
por ahí en los prados de su victoria
todo un ejercito arremetiendo en su
agonía
con todos los espejos testimoniando
el desdoblamiento de mi alma
le quise arrancar el deseo de sus espinas
y entre las piernas el fuego alado
e inverosímil;
fue miseria...
...y la ultima,
Nada era cierto,
desperté flanqueado por aquella soledad de Lihn.
Ordené un par de pastillas
para no escribir esta tristeza en los libros de la noche
y tal vez, no sé de mi locura,
este dolor sea pasajero
y existan mañanas que no sean desigual
y pueda respirar tu sexo en la matinal
barca de tu angustia
imantada,
áspera mujer
de cenizas.
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