Coso las esquirlas de tu voz,
para hacerle un ajuar
a mis tristezas. Con una
botella de recuerdos y
el cigarro de tus fotos
velo el nosotros muerto,
nuestras rutas opuestas,
y el pensar que tal vez
cabes en estas palabras
y puedes remendar mi alma.
Siento más que nunca
esta tanta cosa
irrenunciable de tu rostro.
Y ha sucedido que desando
en el café amargo
de las mañanas,
y el jamás es un siempre
flojo que
precede a tu amor.
Con una misma película
salgo a recorrer las calles
vacías de tus ojos,
y viro en la esquina donde
está a la espera, sin
paraguas, mi existencia.
Llueve a chorros la desgracia
y se oye a lo lejos
el crash de dos poemas rotos;
y el trino de los pájaros,
que enseñé a silbar
tu nombre en mi ventana.
Es Octubre, sin embargo
cualquier mes es el mismo
en las paredes, desde que
te sobrevivo.
para hacerle un ajuar
a mis tristezas. Con una
botella de recuerdos y
el cigarro de tus fotos
velo el nosotros muerto,
nuestras rutas opuestas,
y el pensar que tal vez
cabes en estas palabras
y puedes remendar mi alma.
Siento más que nunca
esta tanta cosa
irrenunciable de tu rostro.
Y ha sucedido que desando
en el café amargo
de las mañanas,
y el jamás es un siempre
flojo que
precede a tu amor.
Con una misma película
salgo a recorrer las calles
vacías de tus ojos,
y viro en la esquina donde
está a la espera, sin
paraguas, mi existencia.
Llueve a chorros la desgracia
y se oye a lo lejos
el crash de dos poemas rotos;
y el trino de los pájaros,
que enseñé a silbar
tu nombre en mi ventana.
Es Octubre, sin embargo
cualquier mes es el mismo
en las paredes, desde que
te sobrevivo.