Meigo
Poeta Reconocido
Eres la parte del infinito
que nos hace cosquillas
en la planta de los pies.
Eres un rumor
para quien no conoce tu lenguaje,
y maestro,
para el que te entiende
como un manto inquieto.
Te haces cargo de nosotros
cuando la luna
mece a la marea
en un vaivén de silencio,
cuando las olas
no saben quejarse
aunque vean en su orilla
la humildad de lo inmenso.
Naces en el horizonte
para expandir tu belleza
dentro y fuera de tu patria,
dentro de tu virli feminidad.
Como una diosa,
frenas a los rayos del sol
para que puedan acariciar
las dunas de tu espalda.
Te han hecho canto,
te han hecho musa,
te han envidiado los ancianos,
te han ignorado las horas,
te ha imitado
el corazón de las caracolas.
que nos hace cosquillas
en la planta de los pies.
Eres un rumor
para quien no conoce tu lenguaje,
y maestro,
para el que te entiende
como un manto inquieto.
Te haces cargo de nosotros
cuando la luna
mece a la marea
en un vaivén de silencio,
cuando las olas
no saben quejarse
aunque vean en su orilla
la humildad de lo inmenso.
Naces en el horizonte
para expandir tu belleza
dentro y fuera de tu patria,
dentro de tu virli feminidad.
Como una diosa,
frenas a los rayos del sol
para que puedan acariciar
las dunas de tu espalda.
Te han hecho canto,
te han hecho musa,
te han envidiado los ancianos,
te han ignorado las horas,
te ha imitado
el corazón de las caracolas.