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Odas a mariana 2

Eduardo Morguenstern

Poeta que considera el portal su segunda casa
ODAS A MARIANA 2

Cierro los ojos para ver en la luz cegadora de mi alma
tu rostro virginal, Mariana.

Cierro todas las puertas, las ventanas, los respiraderos,
para que no se escape tu olor a violetas, Mariana.

Permanece así, como te veo, libre. Que no te alcance
la tentación, lejana, como un manojo de estrellas,
mi Mariana.

Cuando aparece el lucero
en la mañana
soñolienta aun, fresca, temprana,
estás ahí, inalcanzable.
Ahí, Mariana.

Cuando el sol en el poniente apaga
en horizontes sus rojos resplandores
y vuelve el lucero de la tarde,
en él, otra vez límpida y tibia tu luz.
Tu luz, Mariana.

Te cantaré mis odas
durante cien siglos y más,
hasta que vuelvas, sueltos los lazos que te atan.
Entre cuatro mil ángeles guerreros
y cuatro mil serafines que cantan,
y cuatro mil arcángeles, arqueros celestiales
que miles de flechas de luz azul disparan,
cantaré por tu regreso en gloria
por más de cien siglos,
te cantaré mis odas, Mariana.
 
ODAS A MARIANA 2

Cierro los ojos para ver en la luz cegadora de mi alma
tu rostro virginal, Mariana.

Cierro todas las puertas, las ventanas, los respiraderos,
para que no se escape tu olor a violetas, Mariana.

Permanece así, como te veo, libre. Que no te alcance
la tentación, lejana, como un manojo de estrellas,
mi Mariana.

Cuando aparece el lucero
en la mañana
soñolienta aun, fresca, temprana,
estás ahí, inalcanzable.
Ahí, Mariana.

Cuando el sol en el poniente apaga
en horizontes sus rojos resplandores
y vuelve el lucero de la tarde,
en él, otra vez límpida y tibia tu luz.
Tu luz, Mariana.

Te cantaré mis odas
durante cien siglos y más,
hasta que vuelvas, sueltos los lazos que te atan.
Entre cuatro mil ángeles guerreros
y cuatro mil serafines que cantan,
y cuatro mil arcángeles, arqueros celestiales
que miles de flechas de luz azul disparan,
cantaré por tu regreso en gloria
por más de cien siglos,
te cantaré mis odas, Mariana.

Eduardo dónde has cargado pilas,...haces temblar lo que conozco como amor,...¡vamos!, dí que es sólo una hermosa invención. Mariana, Mariana,....Uffff,..No, no,...no. No es cierto, nada puede generar en un hombre sentimientos tan bellos, que no sea un AMOR de poema.
Vamos Eduardo,...no quiero caer en crisis una vez mpas,...díme que es sólo poesía,...Ya?
Grande Poeta,...siempre un orgullo considerarme tu amigo y gozar de tu excelsa poesía.
Demás está decir, mis estrellas y rep., todos tuyos.
Abrazos Patagones.
 
Última edición:
Gracias querido Alberto por tus conceptos, en esta obrita que canto a mi hija Mariana, atrapada en sus caprichos juveniles cargados de riesgos...
Abrazo, poeta
 

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