mario horacio
Poeta asiduo al portal
Soy de La Perla, linda es en Diciembre.
Una escollera hay allí, de ardientes
Náyades de muy funesta urdiembre,
Ojos de luna y pechos contundentes.
Muy buena de pescar rubias corvinas.
Y a su alrededor hay otras salientes,
Cercanas entre sí, piedras divinas.
Se acuestan sobre el mar con alma oscura,
En el amanecer de hondas marinas.
Buena criadora es de peces, dura.
Creo que como yo no habrá ninguno
De ver cosa con más plena dulzura
Que la hermosa dorada tierra de uno,
Aunque ahora me tenga, tras sus puentes,
El hondo Paraná, el río bruno,
Donde caza el dorado de albos dientes.
(E igualmente el Plata me retuvo,
Donde va el pejerrey hacia sus fuentes)
Pero mi pecho siempre adentro tuvo,
Que no hay nada más dulce si me baña
Aquel aire de sal que me contuvo,
Aunque mucho se doble esta caña,
Y en el río salte alto el dorado,
Lejos del mar, en esta tierra extraña.