amanciorosaleda
Poeta recién llegado
IV. Oficina
Noche trémula.
Noche sin la noche
que derrama absenta por los jardines.
Día y alba,
son como dos flores distantes
que sondan las esquinas próximas de la hierba.
Mi martirio pesa en el cielo
y las nubes se cuentan para no perderse.
El romanticismo
fue un establo que aprisionaba el trigo.
Y nosotros dos,
como un suspiro enclavado en el piélago rosa.
Hay dos gritos
que apuntan vivos a la muerte.
Muerte sin la muerte,
que desvela el sueño con ataúdes sonámbulos.
Yo y tú,
con las dos manos tendidas que parten el cielo.
Rumor leve de sangre dormida.
28/06/2013
Noche trémula.
Noche sin la noche
que derrama absenta por los jardines.
Día y alba,
son como dos flores distantes
que sondan las esquinas próximas de la hierba.
Mi martirio pesa en el cielo
y las nubes se cuentan para no perderse.
El romanticismo
fue un establo que aprisionaba el trigo.
Y nosotros dos,
como un suspiro enclavado en el piélago rosa.
Hay dos gritos
que apuntan vivos a la muerte.
Muerte sin la muerte,
que desvela el sueño con ataúdes sonámbulos.
Yo y tú,
con las dos manos tendidas que parten el cielo.
Rumor leve de sangre dormida.
28/06/2013
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