sumiciu
Poeta recién llegado
Nos desnudaron las palabras
como eximente de otras inquietudes
provocadas por nuestra imperfección
que un tibio tacto se jactaba de ocultar.
Nos traicionó el silencio bajando la mirada,
buscando ese espacio vacío que se ubicaba
entre nuestros cuerpos. Un silencio que vino
a quebrarnos como se quiebra la luz entre la niebla.
Nos fatigó el tiempo con su aire de rutina
y de recuerdo, con su lacerante trajín
-su ahora trae y su ahora lleva -, como
desordenado afán por alcanzar no sé qué meta.
No acogió la noche, fría y sin esperanzas,
humeante en camas de sudor; sucias alcobas
donde vine a buscar el vino de tu boca
para ofrecerte mi sed desesperada. ::
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