joanmoypra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para escribir este cuento
no se necesitan actores,
con simples seres humanos
y humildad en sus corazones,
son los ingredientes suficientes
para el que este relato compone.
Antes de esta historia comenzar
conseguir al instante necesito,
buscar los variados personajes
que en esta presentación he descrito.
La Virgen y San José y el niño
que está en la cuna,
los podemos conseguir
sin tener ninguna duda,
entre las gentes que han vivido
bajo la luz de la luna.
Los pastores y labriegos
con sus bueyes y ganados,
como cada vez son menos
lo mejor es importarlos,
junto a otros que al este niño ver
la emoción les produce llanto.
De los Reyes mejor ni hablamos
que viendo los que nos quedan
y los problemas que ahora tienen,
lo mejor es que pongamos
los que montan los belenes.
Para el personal que nos falta
la solución es muy sencilla,
basta que miremos bien
bajo las alcantarillas,
donde sin duda estarán
los bobos de pacotilla,
unos personajes que se venden
como si fueran bombillas.
Por eso la solución a
este cuento imaginario,
no es que buena gente y gente mala
sean como ese escapulario,
que nos ponen al nacer
como si fuera un sudario,
para seguir con las normas que imponen
aquellos que nos están engañando.
Solo existen esas fabulas o cuentos
por algunas interesadas razones
enmascaradas de antiguas tradiciones,
como unas pinceladas sobre cuadros
pintados con incontables chorreones,
por los mismos que en lugar de educar hombres,
cosechando están melones.
Si pasados más de dos mil años
aún no hemos aprendido nada,
es que nos seguimos mereciendo
que unos pocos sean los pastores,
y nosotros el resto de la manada.
Joanmoypra/enero)2012
no se necesitan actores,
con simples seres humanos
y humildad en sus corazones,
son los ingredientes suficientes
para el que este relato compone.
Antes de esta historia comenzar
conseguir al instante necesito,
buscar los variados personajes
que en esta presentación he descrito.
La Virgen y San José y el niño
que está en la cuna,
los podemos conseguir
sin tener ninguna duda,
entre las gentes que han vivido
bajo la luz de la luna.
Los pastores y labriegos
con sus bueyes y ganados,
como cada vez son menos
lo mejor es importarlos,
junto a otros que al este niño ver
la emoción les produce llanto.
De los Reyes mejor ni hablamos
que viendo los que nos quedan
y los problemas que ahora tienen,
lo mejor es que pongamos
los que montan los belenes.
Para el personal que nos falta
la solución es muy sencilla,
basta que miremos bien
bajo las alcantarillas,
donde sin duda estarán
los bobos de pacotilla,
unos personajes que se venden
como si fueran bombillas.
Por eso la solución a
este cuento imaginario,
no es que buena gente y gente mala
sean como ese escapulario,
que nos ponen al nacer
como si fuera un sudario,
para seguir con las normas que imponen
aquellos que nos están engañando.
Solo existen esas fabulas o cuentos
por algunas interesadas razones
enmascaradas de antiguas tradiciones,
como unas pinceladas sobre cuadros
pintados con incontables chorreones,
por los mismos que en lugar de educar hombres,
cosechando están melones.
Si pasados más de dos mil años
aún no hemos aprendido nada,
es que nos seguimos mereciendo
que unos pocos sean los pastores,
y nosotros el resto de la manada.
Joanmoypra/enero)2012