despertando
Poeta adicto al portal
¡Oh, ninfas de Sanabria!;
acabad con estos enormes cíclopes,
que continuamente me persiguen
por los sotos y sus donaires
de estos bosques solitarios,
que me hablan a diario.
Y que la estrella de Cervantes
alumbre todo el austro,
acabe ya de sanarme,
y de luz a esta penumbra
que se cierne entre las gentes.
¡Oh justicieras erinias!:
despertad a vuestros jueces
y derramad vuestra justicia
sobre esta idolatrada tierra,
acabad con estos enormes cíclopes,
que continuamente me persiguen
por los sotos y sus donaires
de estos bosques solitarios,
que me hablan a diario.
Y que la estrella de Cervantes
alumbre todo el austro,
acabe ya de sanarme,
y de luz a esta penumbra
que se cierne entre las gentes.
¡Oh justicieras erinias!:
despertad a vuestros jueces
y derramad vuestra justicia
sobre esta idolatrada tierra,
que parece que se seca.