Amadís
Poeta fiel al Portal
¡Oh! Qué delirio
¡Oh! Qué delirio cuando yo navego
a la orilla frondosa de tu río,
y en este fascinante desafío
enarbolado el corazón te entrego.
¡Oh! Qué delirio cuando a ti me pliego
al caer de la tarde en el estío,
y me recorre un dulce escalofrío
cuando a tu seno con lujuria llego.
¡Oh! Qué delirio verme en tu mirada
luz que ilumina la existencia mía,
dejándome ya el alma traspasada.
Y sentir tu presencia cada día,
una historia de amor no terminada...
y que eterna contigo viviría.
¡Oh! Qué delirio cuando yo navego
a la orilla frondosa de tu río,
y en este fascinante desafío
enarbolado el corazón te entrego.
¡Oh! Qué delirio cuando a ti me pliego
al caer de la tarde en el estío,
y me recorre un dulce escalofrío
cuando a tu seno con lujuria llego.
¡Oh! Qué delirio verme en tu mirada
luz que ilumina la existencia mía,
dejándome ya el alma traspasada.
Y sentir tu presencia cada día,
una historia de amor no terminada...
y que eterna contigo viviría.
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