Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
[FONT="]¡Oh, querida! Suave como el vuelo de la brisa
[FONT="]que trae el fresco aroma de las flores
[FONT="]apagando de mi alma los dolores,
[FONT="]viene el bálsamo argénteo de tu risa
[FONT="]y es el fuelle que alimenta los amores
[FONT="]que crepitan en el horno en que mi vida
[FONT="]arde sólo por tí las pasiones encendidas
[FONT="]en inmensa llama dando honores
[FONT="]a tus virtudes, a tu belleza y tu armonía,
[FONT="]que cual remedio de arcangélicos doctores
[FONT="]para mis sueños rotos y mil desilusiones
[FONT="]dieran renacer a mi esperanza en agonía.
[FONT="]¡Hay de capullos en mis ramas nuevos brotes
[FONT="]hoy despiertos por tu magia, ¡Oh, querida!
EDUARDO MORGUENSTERN
[FONT="]que trae el fresco aroma de las flores
[FONT="]apagando de mi alma los dolores,
[FONT="]viene el bálsamo argénteo de tu risa
[FONT="]y es el fuelle que alimenta los amores
[FONT="]que crepitan en el horno en que mi vida
[FONT="]arde sólo por tí las pasiones encendidas
[FONT="]en inmensa llama dando honores
[FONT="]a tus virtudes, a tu belleza y tu armonía,
[FONT="]que cual remedio de arcangélicos doctores
[FONT="]para mis sueños rotos y mil desilusiones
[FONT="]dieran renacer a mi esperanza en agonía.
[FONT="]¡Hay de capullos en mis ramas nuevos brotes
[FONT="]hoy despiertos por tu magia, ¡Oh, querida!
EDUARDO MORGUENSTERN
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