Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Insigne valedor de bienvenida
que se muestra de inicio tan galante
hacen del tiempo, amigo y contrincante,
un valor sin igual por su osadía.
La deriva del mismo es desmedida,
no es melodía suave y deleitante,
es ritmo acalorado y trepidante
y fúnebre canción de despedida.
Y asidos por sus garras soportamos
no solo su inclemencia caprichosa
sino todo el poder que como losa
nos oprime a su gusto y lo abrazamos,
ansiosos de su esencia nos dirige
y a su capricho nuestra fecha elige.
que se muestra de inicio tan galante
hacen del tiempo, amigo y contrincante,
un valor sin igual por su osadía.
La deriva del mismo es desmedida,
no es melodía suave y deleitante,
es ritmo acalorado y trepidante
y fúnebre canción de despedida.
Y asidos por sus garras soportamos
no solo su inclemencia caprichosa
sino todo el poder que como losa
nos oprime a su gusto y lo abrazamos,
ansiosos de su esencia nos dirige
y a su capricho nuestra fecha elige.