¡ Oh, tiempo!

Bernardo de Valbuena

Poeta que considera el portal su segunda casa
Insigne valedor de bienvenida
que se muestra de inicio tan galante
hacen del tiempo, amigo y contrincante,
un valor sin igual por su osadía.

La deriva del mismo es desmedida,
no es melodía suave y deleitante,
es ritmo acalorado y trepidante
y fúnebre canción de despedida.

Y asidos por sus garras soportamos
no solo su inclemencia caprichosa
sino todo el poder que como losa

nos oprime a su gusto y lo abrazamos,
ansiosos de su esencia nos dirige

y a su capricho nuestra fecha elige.
 
Insigne valedor de bienvenida
que se muestra de inicio tan galante
hacen del tiempo, amigo y contrincante,
un valor sin igual por su osadía.

La deriva del mismo es desmedida,
no es melodía suave y deleitante,
es ritmo acalorado y trepidante
y fúnebre canción de despedida.

Y asidos por sus garras soportamos
no solo su inclemencia caprichosa
sino todo el poder que como losa

nos oprime a su gusto y lo abrazamos,
ansiosos de su esencia nos dirige

y a su capricho nuestra fecha elige.
El tiempo nos obliga a soportar no solo su caprichosa dureza, sino también el peso aplastante que impone.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba