En esta soledad,
tu voz me martiriza.
¡Oh voz imaginaria,
cuanto dueles¡
Eres la gris espina de la tarde,
la nota triste
de mi canción nocturna,
y el sonido
que bulle entre mi sangre.
¡Oh dulce voz, cuanto me amas!
que en silencio me matas
y me ahogas
con el recuerdo amado de su cara.
¡Oh voz imaginaria!
en ti vive su alma, y su cuerpo se asoma
por tu luz admirable.
¡Oh voz imaginaria!
¡Cubre mis oídos con su nombre,
y entiérrame con todas sus palabras!
german g
tu voz me martiriza.
¡Oh voz imaginaria,
cuanto dueles¡
Eres la gris espina de la tarde,
la nota triste
de mi canción nocturna,
y el sonido
que bulle entre mi sangre.
¡Oh dulce voz, cuanto me amas!
que en silencio me matas
y me ahogas
con el recuerdo amado de su cara.
¡Oh voz imaginaria!
en ti vive su alma, y su cuerpo se asoma
por tu luz admirable.
¡Oh voz imaginaria!
¡Cubre mis oídos con su nombre,
y entiérrame con todas sus palabras!
german g