Raamses
Poeta asiduo al portal
¡Oh, señorita perfección!
sería un regocijo que nos cuente
como es que el mundo avanza
trasmutando los errores,
considere demostrarnos
como fue que el cielo se torno de blanco
y todo el mundo no se dio cuenta;
pero incluso el cielo sabe:
si se miente con éxito una vez
se mentirá por siempre
si alguien más tiene lo que tú quieres
a justificar los medios con el fin de conseguirlo
y aquí, bajo nuestras propias sombras
somos tan inocentes hasta un extremo peligroso.
¡Oh, señorita bohemia!
vaya deleite si nos enseña
el don de la palabra que convence
cuyas vocales encallan en ningún lugar,
increíble sorpresa si consigue dejar claro
el misterio detrás de su sonrisa de Monalisa
¡podríamos entender el show!
si nos pide que aceptemos
lo torcido de nuestras raíces
y de porque nadamos y nadamos
en este desierto de concreto;
me gustaría creerle al menos una palabra
de esa ciencia ficción que nos salvaría.
Has de gritar: ¡abandonen el barco!
y decimos ¡no!, el viento aún sopla a favor,
hacia tierras desconocidas zarpamos
incluso ese cruel misterio se ve mejor.
Y al llegar a esas costas sin tristezas
la vida dejó de fingir y se volvió carnaval
cual fiesta patronal que a todos albergó
menos a su mal astucia señorita amargada.
¡Oh, señorita irónica!
sería ameno que nos hablara un poco
de cómo forjar una amistad
en base a desproporcionados mal entendidos,
que placer daría que nos corrigiera
de cómo deberíamos amar a alguien más
buscando romance motivados sólo por soledad,
tenemos que hacernos de la confianza de otros
con perfumes caros para desorientarlos
lanzando bellas palabras al aire
que narren cosas buenas de lo malvados que son
porque si es necesario lograr un avance
pongamos bajo mil edredones quienes realmente somos.
¡Oh, señorita equivocación!
¿sería tan abyecta para dejarnos con la duda?
de esas vivencias que nos ganamos
pero de esas otras que no merecíamos,
sería un gesto hermoso que nos deje correr
lejos de lo que usted representa
cómo una liberación de todo lo que usted envenena
¡ya que no comeríamos en su mesa!
y con todo esto le digo: váyase al infierno
sígale mintiendo a todos los que la soportan
por su belleza superficial y modales de antipatía
ah y una cosa más: ese montón de ceros en sus cheques
no la convertirán en una mejor persona.
Le rugió a la pureza: ¡lárgate de mi vida!
y opinamos que usted es autodestructiva,
que malo que usted este tan contaminada
y que viva a través de su enfermedad.
Y usted no puede detener
la mejor forma de construir el futuro
porque nosotros nunca hemos dejado
de creer que la verdad se oculta para siempre.
sería un regocijo que nos cuente
como es que el mundo avanza
trasmutando los errores,
considere demostrarnos
como fue que el cielo se torno de blanco
y todo el mundo no se dio cuenta;
pero incluso el cielo sabe:
si se miente con éxito una vez
se mentirá por siempre
si alguien más tiene lo que tú quieres
a justificar los medios con el fin de conseguirlo
y aquí, bajo nuestras propias sombras
somos tan inocentes hasta un extremo peligroso.
¡Oh, señorita bohemia!
vaya deleite si nos enseña
el don de la palabra que convence
cuyas vocales encallan en ningún lugar,
increíble sorpresa si consigue dejar claro
el misterio detrás de su sonrisa de Monalisa
¡podríamos entender el show!
si nos pide que aceptemos
lo torcido de nuestras raíces
y de porque nadamos y nadamos
en este desierto de concreto;
me gustaría creerle al menos una palabra
de esa ciencia ficción que nos salvaría.
Has de gritar: ¡abandonen el barco!
y decimos ¡no!, el viento aún sopla a favor,
hacia tierras desconocidas zarpamos
incluso ese cruel misterio se ve mejor.
Y al llegar a esas costas sin tristezas
la vida dejó de fingir y se volvió carnaval
cual fiesta patronal que a todos albergó
menos a su mal astucia señorita amargada.
¡Oh, señorita irónica!
sería ameno que nos hablara un poco
de cómo forjar una amistad
en base a desproporcionados mal entendidos,
que placer daría que nos corrigiera
de cómo deberíamos amar a alguien más
buscando romance motivados sólo por soledad,
tenemos que hacernos de la confianza de otros
con perfumes caros para desorientarlos
lanzando bellas palabras al aire
que narren cosas buenas de lo malvados que son
porque si es necesario lograr un avance
pongamos bajo mil edredones quienes realmente somos.
¡Oh, señorita equivocación!
¿sería tan abyecta para dejarnos con la duda?
de esas vivencias que nos ganamos
pero de esas otras que no merecíamos,
sería un gesto hermoso que nos deje correr
lejos de lo que usted representa
cómo una liberación de todo lo que usted envenena
¡ya que no comeríamos en su mesa!
y con todo esto le digo: váyase al infierno
sígale mintiendo a todos los que la soportan
por su belleza superficial y modales de antipatía
ah y una cosa más: ese montón de ceros en sus cheques
no la convertirán en una mejor persona.
Le rugió a la pureza: ¡lárgate de mi vida!
y opinamos que usted es autodestructiva,
que malo que usted este tan contaminada
y que viva a través de su enfermedad.
Y usted no puede detener
la mejor forma de construir el futuro
porque nosotros nunca hemos dejado
de creer que la verdad se oculta para siempre.