Con que pesar me acompañan los días,
que cansado de tanto sufrimiento,
que lenta se me hace mi agonía,
que ganas de volar junto a los vientos,
dejando atrás esta intranquila vida
y recorrer en libertad el firmamento.
Porque la vida así me ha castigado,
a sufrir sin hallar ninguna dicha,
que largas se comportan mis jornadas
destinado a sufrir solo desdicha,
que agotador son para mi mis horas,
cargadas solo de penas y agonía,
irrefrenable es el ansia que hay por ti
por que fueras mi amante tu, narcisa,
esta fuerza brutal que me acorrala,
el dolor que empaña el brillo de mi frente.
no podría acabar esta mañana
conduciendo mis pasos hacia la muerte,
por descansar de esta triste desgracia
que me inunda de dolor hasta la mente.
Como frenar los cascos del caballo
de esta dolorosa y cruel cabalgadura,
como anular en mi vida este espanto
que agrieta de dolores mi figura,
como frenar las crines del caballo
y terminar sus pasos de amargura.
Descansar en mi cama triste y fría,
para esperar mi muerte silenciosa,
por terminar mi tormentosa vida
y mi cuerpo pudrirse bajo losa,
cuanto sufrir en mis entrañas anida,
como en nido de buitre carroñero,
esperando mi mañana mortal y fría,
y poder devorarme hasta los huesos
la extensa podredumbre de mis días,
Ansias tengo por terminar este poema,
para entregar en la culminación de la poesía,
el tiempo destinado en el dolor
con que abono los días de mi vida.
que cansado de tanto sufrimiento,
que lenta se me hace mi agonía,
que ganas de volar junto a los vientos,
dejando atrás esta intranquila vida
y recorrer en libertad el firmamento.
Porque la vida así me ha castigado,
a sufrir sin hallar ninguna dicha,
que largas se comportan mis jornadas
destinado a sufrir solo desdicha,
que agotador son para mi mis horas,
cargadas solo de penas y agonía,
irrefrenable es el ansia que hay por ti
por que fueras mi amante tu, narcisa,
esta fuerza brutal que me acorrala,
el dolor que empaña el brillo de mi frente.
no podría acabar esta mañana
conduciendo mis pasos hacia la muerte,
por descansar de esta triste desgracia
que me inunda de dolor hasta la mente.
Como frenar los cascos del caballo
de esta dolorosa y cruel cabalgadura,
como anular en mi vida este espanto
que agrieta de dolores mi figura,
como frenar las crines del caballo
y terminar sus pasos de amargura.
Descansar en mi cama triste y fría,
para esperar mi muerte silenciosa,
por terminar mi tormentosa vida
y mi cuerpo pudrirse bajo losa,
cuanto sufrir en mis entrañas anida,
como en nido de buitre carroñero,
esperando mi mañana mortal y fría,
y poder devorarme hasta los huesos
la extensa podredumbre de mis días,
Ansias tengo por terminar este poema,
para entregar en la culminación de la poesía,
el tiempo destinado en el dolor
con que abono los días de mi vida.