Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oí que me envidiabas y no lo entiendo,
somos del mismo planeta, con ciertas diferencias,
yo trato de seguir lo que voy sintiendo
y tú, vas al ritmo de otras creencias.
Los dos somos de un material especial,
las madrugadas ocurren para ambos bandos,
ni yo creo mundos en un viaje espacial
ni apago o enciendo la caja de mandos.
Si crees que soy mejor que tú, estudia,
si crees que alguien es más atractivo solo cuídate,
es más noble un corazón que nunca repudia,
si vez que el brillo te opaca, desbándate.
Los arcoíris siempre emanan colores,
los seres sabios necesitan de los otros,
¡hay un festín tan grande, siente esos olores!
y no dejes que la envida viva en nosotros.
Bastante me ha costado lo poco que tengo,
y eso no es nada sin la grandeza de Dios
que ve mi esfuerzo y cómo me mantengo,
el amor también tiene sus gremios.
Oí que me envidiabas y sigo sin entender,
nada llega a mis manos sin un trabajo,
también sudo para ver la tierra florecer
y aun así… me inclino y Dios me saca desde abajo.
somos del mismo planeta, con ciertas diferencias,
yo trato de seguir lo que voy sintiendo
y tú, vas al ritmo de otras creencias.
Los dos somos de un material especial,
las madrugadas ocurren para ambos bandos,
ni yo creo mundos en un viaje espacial
ni apago o enciendo la caja de mandos.
Si crees que soy mejor que tú, estudia,
si crees que alguien es más atractivo solo cuídate,
es más noble un corazón que nunca repudia,
si vez que el brillo te opaca, desbándate.
Los arcoíris siempre emanan colores,
los seres sabios necesitan de los otros,
¡hay un festín tan grande, siente esos olores!
y no dejes que la envida viva en nosotros.
Bastante me ha costado lo poco que tengo,
y eso no es nada sin la grandeza de Dios
que ve mi esfuerzo y cómo me mantengo,
el amor también tiene sus gremios.
Oí que me envidiabas y sigo sin entender,
nada llega a mis manos sin un trabajo,
también sudo para ver la tierra florecer
y aun así… me inclino y Dios me saca desde abajo.