Darío El Pirata
Poeta asiduo al portal
Ojala que andando el tiempo
no te arrepientas de este adiós
Cuando asome tras la noche
de otro día el resplandor
y se oculte entre la brisa
el primer rayo del sol,
puede ser que te recuerdes
cuando, estando junto a mi,
observabas las estrellas
desde el fondo del jardín,
susurrando frases llenas
de un amor que no pedí,
pero que fuiste dejando
día a día en mi interior
como sangre que buscaba
hacer latir un corazón.
¿Te pedí acaso promesas?
¿Te exigí un poco de amor?
Ni siquiera una caricia,
ni siquiera una canción,
mucho menos con tu risa
terminar con mi dolor.
No pedí siquiera un beso
y aunque miles recibí
de tu boca, labios dulces,
que me buscaban así
como cuando el tiempo acaba
y no te quieres despedir.
Y jamás te pedí nada
aunque todo te lo di
a cambio nunca esperaba
lo que tu me diste a mi.
Si, me llenaste de vida,
y si, te llevaste mi amor
en palabras desgranadas
con las que habla el corazón
Y hoy que te marchas muy lejos
y me dejas para siempre
perdido en este dolor
¡Que Dios te bendiga amada!
te grita mi corazón.
¡Y ojala que andando el tiempo
no te arrepientas de este adiós!
no te arrepientas de este adiós
Cuando asome tras la noche
de otro día el resplandor
y se oculte entre la brisa
el primer rayo del sol,
puede ser que te recuerdes
cuando, estando junto a mi,
observabas las estrellas
desde el fondo del jardín,
susurrando frases llenas
de un amor que no pedí,
pero que fuiste dejando
día a día en mi interior
como sangre que buscaba
hacer latir un corazón.
¿Te pedí acaso promesas?
¿Te exigí un poco de amor?
Ni siquiera una caricia,
ni siquiera una canción,
mucho menos con tu risa
terminar con mi dolor.
No pedí siquiera un beso
y aunque miles recibí
de tu boca, labios dulces,
que me buscaban así
como cuando el tiempo acaba
y no te quieres despedir.
Y jamás te pedí nada
aunque todo te lo di
a cambio nunca esperaba
lo que tu me diste a mi.
Si, me llenaste de vida,
y si, te llevaste mi amor
en palabras desgranadas
con las que habla el corazón
Y hoy que te marchas muy lejos
y me dejas para siempre
perdido en este dolor
¡Que Dios te bendiga amada!
te grita mi corazón.
¡Y ojala que andando el tiempo
no te arrepientas de este adiós!