legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ojeras de niña,
mares profundos;
montañas levantadas
sobre dos lagos puros.
Edenes infinitos
de celestial blancura
que saben a tristeza
y que emanan dulzura.
Adoro tus ojeras,
tus ojeras de niña
que parecen paisajes,
jardines de campiña
que hacen soñar despierto
y hacen morir en vida.
Cielos ensoñadores,
matiz de eternidades;
esas son tus ojeras,
mis locas ansiedades
que al suicidio me llevan
y me cobijan yertas.
Ojeras de niña,
mares profundos;
no abandonéis mis ojos,
no azotéis mi infortunio.
mares profundos;
montañas levantadas
sobre dos lagos puros.
Edenes infinitos
de celestial blancura
que saben a tristeza
y que emanan dulzura.
Adoro tus ojeras,
tus ojeras de niña
que parecen paisajes,
jardines de campiña
que hacen soñar despierto
y hacen morir en vida.
Cielos ensoñadores,
matiz de eternidades;
esas son tus ojeras,
mis locas ansiedades
que al suicidio me llevan
y me cobijan yertas.
Ojeras de niña,
mares profundos;
no abandonéis mis ojos,
no azotéis mi infortunio.
: