Liliana Bilello
Poeta recién llegado
La niña me miró con los ojitos tristes,tenía en su bolsillo las pocas monedas que había podido juntar.
Le acaricié su cabello y sonrió ante ese gesto de ternura,como si nadie,hasta ahora hubiese tenido detalle alguno con ella.
Le dije que me esperara un momento y salí corriendo,cuando volví,estaba allí ,parada en el mismo lugar....le di una bolsa llena de comida y sus ojitos se llenaron de lágrimas...
La ví perderse entre la gente y comprendí que no hay dolor más grande que un niño sin infancia.
Le acaricié su cabello y sonrió ante ese gesto de ternura,como si nadie,hasta ahora hubiese tenido detalle alguno con ella.
Le dije que me esperara un momento y salí corriendo,cuando volví,estaba allí ,parada en el mismo lugar....le di una bolsa llena de comida y sus ojitos se llenaron de lágrimas...
La ví perderse entre la gente y comprendí que no hay dolor más grande que un niño sin infancia.
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