Martín Enrico
Poeta recién llegado
Le preguntaré a la tarde qué fue de tu mirada,
por que se han ido desvaneciendo una por una las mañanas.
Le prepararé al olvido una lista de temas,
pero haré que tu nombre descanse en la lista de espera.
Un poema desierto comenzó a hablarme de ti,
historia repetida de la que aun no leo el fin.
Tus ojos cristalinos se hacen eco de mi voz,
entre una multitud de frases que callan el adiós.
Pequeña estrella azul que colorea mis recuerdos,
quizás te he visto antes, paseando en algún sueño,
o en una tarde sombría dibujando lunas nuevas,
o en el espejo del tiempo, opacado si no llegas.
Quiero aprender a leer tus labios llenos de futuro,
y caminar por ahí, perdiendo el miedo inoportuno.
Pequeña estrella dormida en tibios versos que te nombran,
he dibujado tu nombre en los dinteles de mis horas.
Le regalaré a tus ojos llantos que logren secarlos,
para caminar sonriendo entre otoños inesperados.
Te escribiré silencios cuando las palabras falten,
para que sólo escuches a mi alma pronunciarte.
Hoy correré la cortina que cubre mis sentimientos,
te esperaré en cada esquina cuando viajes al desierto.
He distinguido tu alma caminando entre la gente,
le he sonreído a tu foto, colgada aquí en mi mente.
Última edición: