OJOS DE BRUJO
Implorando, cavilo tenaz en sus resignadas ausencias,
amparada en el sueño inquieto de perderme en sus ojos,
anhelando prender en su boca la ansiedad de amarle,
trenzando serenamente favorables quimeras,
y no combato, no me contengo.
Invoco desde el abismo esos ojos brujos,
que cubriéndome exorcizan mi alterada ánima,
sanando gentilmente mis indómitas llagas,
desvelando sin merced mi aletargado apetito,
y no combato, no me contengo.
Es la candente sensatez de mi vehemencia,
posee la impulsiva intriga de mis sentimientos,
haciéndose dueño de mis tronadas pasiones.
Señor de cada uno de mis indómitos placeres,
y no combato, no me contengo.
Impetuoso amor, que cual gustoso vino, alimenta la sed de mi alma.
Implorando, cavilo tenaz en sus resignadas ausencias,
amparada en el sueño inquieto de perderme en sus ojos,
anhelando prender en su boca la ansiedad de amarle,
trenzando serenamente favorables quimeras,
y no combato, no me contengo.
Invoco desde el abismo esos ojos brujos,
que cubriéndome exorcizan mi alterada ánima,
sanando gentilmente mis indómitas llagas,
desvelando sin merced mi aletargado apetito,
y no combato, no me contengo.
Es la candente sensatez de mi vehemencia,
posee la impulsiva intriga de mis sentimientos,
haciéndose dueño de mis tronadas pasiones.
Señor de cada uno de mis indómitos placeres,
y no combato, no me contengo.
Impetuoso amor, que cual gustoso vino, alimenta la sed de mi alma.