Cio-Cio-San
Poeta recién llegado
* Ojos de Cristal...
"Al atardecer de tus ojos de
cristal, contemplo los tonos
de tu alma con que he de co-
lorear la eternidad en un
solo suspiro, y aún se desva-
necen entre estas, mis ma-
nos frágiles, los tenues se-
gundos, efímeros, deletéreos,
que una vez más te despojan
de mis brazos distantes...
...y este poema sublime que
emanan mis labios ligeros,
pronuncia tu nombre en una
sonrisa etérea que te llama
mío.
Mi voz te busca en el silen-
cio apasionado de una ilusión,
en una gélida noche en que
mi luna sólo me inspira un
beso de éxtasis. Y es el reflejo
de una noche donde una lá-
grima sombría yace desvaída,
tan sólo de soñarte alguna vez
inalcanzable.
Al amanecer de tus ojos de
papel, contemplo un latido
de mi corazón impregnar en
ellos un profundo sentimiento,
cuyo nombre desconozco, pues
una palabra no podría
abrazarlo; es el sentimiento por
el que mis ojos no se pierden
más en lontananza, sino más allá
del amor; más allá de la eter-
nidad."
"Al atardecer de tus ojos de
cristal, contemplo los tonos
de tu alma con que he de co-
lorear la eternidad en un
solo suspiro, y aún se desva-
necen entre estas, mis ma-
nos frágiles, los tenues se-
gundos, efímeros, deletéreos,
que una vez más te despojan
de mis brazos distantes...
...y este poema sublime que
emanan mis labios ligeros,
pronuncia tu nombre en una
sonrisa etérea que te llama
mío.
Mi voz te busca en el silen-
cio apasionado de una ilusión,
en una gélida noche en que
mi luna sólo me inspira un
beso de éxtasis. Y es el reflejo
de una noche donde una lá-
grima sombría yace desvaída,
tan sólo de soñarte alguna vez
inalcanzable.
Al amanecer de tus ojos de
papel, contemplo un latido
de mi corazón impregnar en
ellos un profundo sentimiento,
cuyo nombre desconozco, pues
una palabra no podría
abrazarlo; es el sentimiento por
el que mis ojos no se pierden
más en lontananza, sino más allá
del amor; más allá de la eter-
nidad."