joseph requena
Poeta recién llegado
Extraño el aroma de las azucenas de tu jardín,
Aquel que te rodeaba mientras mirabas el firmamento;
Ese aroma color azul que te acompañaba por las noches ciegas,
Desnudas.
Recuerdo el brillo nostálgico de tus ojos de muñeca
Y tu boca entre abierta como queriendo hablar y callar;
Como si en tus labios descansara algo íntimo, prohibido
A mis oídos.
Sobre tu cama verde te gustaba acariciar pensamientos escondidos,
Escondidos para los demás, y los saboreas lentamente y
Disfrutas de esos pensamientos desconocidos y miras al cielo
Con ojos cerrados, casi siempre.
Aquel que te rodeaba mientras mirabas el firmamento;
Ese aroma color azul que te acompañaba por las noches ciegas,
Desnudas.
Recuerdo el brillo nostálgico de tus ojos de muñeca
Y tu boca entre abierta como queriendo hablar y callar;
Como si en tus labios descansara algo íntimo, prohibido
A mis oídos.
Sobre tu cama verde te gustaba acariciar pensamientos escondidos,
Escondidos para los demás, y los saboreas lentamente y
Disfrutas de esos pensamientos desconocidos y miras al cielo
Con ojos cerrados, casi siempre.
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