Mely white love
Poeta recién llegado
Entre la brisa te observé
Y con pensamientos fuertes colme mi mente
Así como de amor se lleno mi corazón al verte;
Pero aun así mi calma preservé.
Sonriente intente hablarte
Para buscar en tu sombra
La luz que jamás sobra
Aquella maravillosa que me hizo amarte.
No siendo suficiente
Imaginando, te vi junto a mí,
Paso a paso conmigo feliz,
con tu vista inesperada y diciente.
Tenias pupilas grandes y brillantes
Y juntos nos observamos tiernamente
Fue algo abstracto, algo diferente,
Suspensos en el tiempo como dos amantes.
Seducida por completo te contemplaba
Pero eche un vistazo al presente
Dejando de soñar aquello incoherente,
Y aparte mi rostro sin decir nada.
Al balcón me asome ágilmente
Y al detallar las montañas no deje pensar
En los ojitos que hablan con solo mirar,
fue un atisbo tan fuerte como un torrente.
Entonces del aire vino tu olor
Y me mirabas tan fijo como un halcón​
Estabas del otro lado de tu balcón,
Y bajando la mirada me aleje con dolor.
De nuevo te vi con migo feliz
Riéndote y hablándome,
sintiéndome y amándome,
fue la belleza tierna de la flor de Liz.
Reflexione sobre mi sentir
porque ya no podía olvidarte
y Pronto corrí a buscarte,
pero no te encontré, te tuviste que ir.
Sé que tu cuerpo no volverá
y tampoco tu alma obtendré jamás;
solo queda en mi cuerpo sollozos y algo más
y aquellos sueños que no serán.
de tu brillo agradable queda el recuerdo
y de nuestros encuentros que siempre fueron
de dos mentes que soñaron
pero sin mover un solo dedo.
Y con pensamientos fuertes colme mi mente
Así como de amor se lleno mi corazón al verte;
Pero aun así mi calma preservé.
Sonriente intente hablarte
Para buscar en tu sombra
La luz que jamás sobra
Aquella maravillosa que me hizo amarte.
No siendo suficiente
Imaginando, te vi junto a mí,
Paso a paso conmigo feliz,
con tu vista inesperada y diciente.
Tenias pupilas grandes y brillantes
Y juntos nos observamos tiernamente
Fue algo abstracto, algo diferente,
Suspensos en el tiempo como dos amantes.
Seducida por completo te contemplaba
Pero eche un vistazo al presente
Dejando de soñar aquello incoherente,
Y aparte mi rostro sin decir nada.
Al balcón me asome ágilmente
Y al detallar las montañas no deje pensar
En los ojitos que hablan con solo mirar,
fue un atisbo tan fuerte como un torrente.
Entonces del aire vino tu olor
Y me mirabas tan fijo como un halcón​
Estabas del otro lado de tu balcón,
Y bajando la mirada me aleje con dolor.
De nuevo te vi con migo feliz
Riéndote y hablándome,
sintiéndome y amándome,
fue la belleza tierna de la flor de Liz.
Reflexione sobre mi sentir
porque ya no podía olvidarte
y Pronto corrí a buscarte,
pero no te encontré, te tuviste que ir.
Sé que tu cuerpo no volverá
y tampoco tu alma obtendré jamás;
solo queda en mi cuerpo sollozos y algo más
y aquellos sueños que no serán.
de tu brillo agradable queda el recuerdo
y de nuestros encuentros que siempre fueron
de dos mentes que soñaron
pero sin mover un solo dedo.
Última edición: