David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Ojos que en el silencio de la noche
a contemplar su gran color convidan.
Ojos que fijamente estan mirando
los otros ojos que con ansia miran.
¡Si puediese viajar en los portales
que ocultos guardan bajo sus pupilas,
evadirme del mundo, y luego ir
a unas playas de arena y fantasía...!
¡Si pudiese encerrarmen en esa cárcel
que el iris guarda y con valor vigila,
y allí pasar los días alumbrado
por la luz de una cara tan divina...!
¡Si pudiese acercar mis tristes ojos
a los suyos con besos y caricias...!
¡Si yo pudiese sin temor alguno
mirarlos..., cómo los disfrutaría...!
a contemplar su gran color convidan.
Ojos que fijamente estan mirando
los otros ojos que con ansia miran.
¡Si puediese viajar en los portales
que ocultos guardan bajo sus pupilas,
evadirme del mundo, y luego ir
a unas playas de arena y fantasía...!
¡Si pudiese encerrarmen en esa cárcel
que el iris guarda y con valor vigila,
y allí pasar los días alumbrado
por la luz de una cara tan divina...!
¡Si pudiese acercar mis tristes ojos
a los suyos con besos y caricias...!
¡Si yo pudiese sin temor alguno
mirarlos..., cómo los disfrutaría...!
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