Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
Fragor de rutina
que se entrega
a la tumba cama de la tierra.
Seno repetido que se acerca
a destrozar la arena con su fuerza;
una y otra vez
agua, fuerza y viento
sal, roca y arena.
Líneas asombradas que retruenan
en su sordo constante abalanzarse
y que al besar el suelo de la playa
o morir en el frente de las peñas
se hace sangre blanca
espuma de Ola en la batalla,
mar de fragores y de gritos
de un muerto incontable de la guerra..
baja inútil de vanguardia
del agua conquistando nuestra tierra
en una maniobra eterna
de carga y retirada
por una erosión invicta eterna-
mil rompientes por un grano-
que deja flotando el blanco
en tu mirada...
y por tus ojos una lágrima salada
en la infinita mar océana
del alma.