Sentada en mi cama con los ojos bien abiertos,
ya no siento el ruido de los autos
ni las sirenas omnipresentes de la ciudad,
no siento el murmurar de las almas
pululantes, respirando vida y energía,
palpitando en la noche.
Solo escucho las olas lejanas,
el débil compás de mi corazón.
La inmensa oscuridad me llama,
sus profundidades me susurran que me hunda
y me pierda,
como una gota mas
hhh como quisiera
ser lluvia en mar abierto,
ser polvo disperso en la gran bola azul.
Que la sal apague mis ojos,
que la arena roce mi piel
que la desgaste
hasta no ser nada,
nada de lo que soy.
Renuncio a esta jaula de huesos,
regreso a la madre fría,
universo de celofán.
Reflejar las estrellas sin apuro.
Ser reflejo por esta noche.
Hasta la mañana.
Hasta que el sol y su mortaja
Lleguen.
ya no siento el ruido de los autos
ni las sirenas omnipresentes de la ciudad,
no siento el murmurar de las almas
pululantes, respirando vida y energía,
palpitando en la noche.
Solo escucho las olas lejanas,
el débil compás de mi corazón.
La inmensa oscuridad me llama,
sus profundidades me susurran que me hunda
y me pierda,
como una gota mas
hhh como quisiera
ser lluvia en mar abierto,
ser polvo disperso en la gran bola azul.
Que la sal apague mis ojos,
que la arena roce mi piel
que la desgaste
hasta no ser nada,
nada de lo que soy.
Renuncio a esta jaula de huesos,
regreso a la madre fría,
universo de celofán.
Reflejar las estrellas sin apuro.
Ser reflejo por esta noche.
Hasta la mañana.
Hasta que el sol y su mortaja
Lleguen.