Alex Courant
Poeta adicto al portal
Pintaré la silueta de nuestras sombras
recortándose a la tarde en labios del sol,
la llama vespertina de tu cuerpo
que acecha bajo el durazno,
el ávido vuelo de las golondrinas
en el aciago horizonte de tu mirada.
Pintaré el borbollón cálido del cielo
derramándose en tu piel,
las manos infantiles del viento
jugando con tu pelo,
la misma sonrisa de los campos
despertando, silente, en tus labios.
Pintaré la acuarela de las rosas
en el terciopelo de tu vientre,
el dulce secreto de las piedras
en la redondez de tus senos,
el acompasado vaivén de las ramas
en el creciente rubor de tus mejillas.
Te pintaré con el óleo de mi alma
en el bastidor de los sueños.
Pura, con el color hierba de tus ojos,
con el color abeja de tus cabellos,
con el color fuego de tu sangre.
Te pintaré junto a mí
con nuestros cuerpos desnudos.
Uno frente al otro como en un espejo.
Nos pintaré con los pechos unidos,
con mi pezón cerca del tuyo,
intentando que nuestros corazones se escuchen.