Tus muslos
de cálida primavera
dejan su tónico en el viento,
abren la jaula de los versos
al olor de tus recuerdos.
Hay una, otra y otra vez
que no olvidan tus murmullos,
tus intoxicantes pechos
ni tu agrietada gloria.
Dear halo,
tu flor solar
tu partido poema
esa dulce fragancia
es como el aliento de mi alma.
Es la opinión de este humilde poeta que hay momentos mágicos cuando la poesía hace el amor por sí misma. Sin embargo, no siempre es posible demostrarlo cuando la maga no se encuentra.
Fidel Guerra Cuevas,
Springfield, Oregon,
Enero, 20, 2020.
de cálida primavera
dejan su tónico en el viento,
abren la jaula de los versos
al olor de tus recuerdos.
Hay una, otra y otra vez
que no olvidan tus murmullos,
tus intoxicantes pechos
ni tu agrietada gloria.
Dear halo,
tu flor solar
tu partido poema
esa dulce fragancia
es como el aliento de mi alma.
Es la opinión de este humilde poeta que hay momentos mágicos cuando la poesía hace el amor por sí misma. Sin embargo, no siempre es posible demostrarlo cuando la maga no se encuentra.
Fidel Guerra Cuevas,
Springfield, Oregon,
Enero, 20, 2020.
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