Olores a lodo en tu represa
a dulcísimo cacao y maní,
a dientes mordiendo tu arena,
amalgama , cintura y elemí.
Olor a savia salvaje y nácar
(transparente cuando es pura),
las estrellas corren al encuentro
de la noche con su olor a bruma.
Salado-dulce va naciendo
mi olor ahora entre los dedos
a cáscara, duraznos y desiertos,
a lechosa madura en el huerto.
Dos olores juegan a ser viento,
contrastes de olor y movimientos,
dos mezclan su naturaleza viva ,
dos cuerpos que van muriendo.