Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
OLVIDAR QUIERO PERO NO PUEDO.
Te alejaste de mí con ambiguas mentiras,
que incluso tu almohada se siente engañada,
y aquellos besos que a mi alma le dabas,
sólo son lágrimas de sangre derramadas.
Tus falsos abrazos que enredaban mi piel,
me dejaron sin aire con el que respirar,
y ahogado por recuerdos de tu falsedad,
mi lógica te rechaza, aunque siga llamándote.
Promesas creídas que un día me juraste,
amargas vuelan por sueños incumplidos,
y pienso, como pudiste demostrar tanta maldad,
cuando todo mi ser, sólo vivía para amarte.
De tus besos y de tu sonrisa me enamoré,
y desde ese momento sólo tú existías para mí.
Ahora no quiero saber quién puede rozar tu piel,
pues si ya no soy yo, no quiero pensar quién puede ser.
Siempre presentí que algún día te alejarías de mí,
y en silencio tanto lloré por ese dolor revelado,
que pensé que mis lágrimas eternamente agoté,
me equivoqué, y ahora por tu ausencia, lloro como nunca lloré.
Me duele pensar que tus ojos a otro puedan mirar,
imaginar que alguien con sus brazos te llegue abrigar,
que en silencio de la noche a otro puedas pertenecer,
créeme, suicidarme sería liberarme, para dejar de pensar.
Cuantas vidas tendré que vivir para olvidarte,
pues con una no sería suficiente con la que poder relegarte,
ya que te quise, te quiero y te seguiré queriendo tanto,
que cansado deseo que el tiempo te destierre, de mis pensamientos.
Con pujanza intento encontrar el consuelo de vivir sin ti,
pero sólo son suspiro pasajeros de una irrealidad desesperada,
pues mi realidad sólo desea volver a poseer tu fuego añorado,
ya que nada me puede hacer soñar, si tú no estás a mi lado.
Eladio Trigo.
24.07.06
Te alejaste de mí con ambiguas mentiras,
que incluso tu almohada se siente engañada,
y aquellos besos que a mi alma le dabas,
sólo son lágrimas de sangre derramadas.
Tus falsos abrazos que enredaban mi piel,
me dejaron sin aire con el que respirar,
y ahogado por recuerdos de tu falsedad,
mi lógica te rechaza, aunque siga llamándote.
Promesas creídas que un día me juraste,
amargas vuelan por sueños incumplidos,
y pienso, como pudiste demostrar tanta maldad,
cuando todo mi ser, sólo vivía para amarte.
De tus besos y de tu sonrisa me enamoré,
y desde ese momento sólo tú existías para mí.
Ahora no quiero saber quién puede rozar tu piel,
pues si ya no soy yo, no quiero pensar quién puede ser.
Siempre presentí que algún día te alejarías de mí,
y en silencio tanto lloré por ese dolor revelado,
que pensé que mis lágrimas eternamente agoté,
me equivoqué, y ahora por tu ausencia, lloro como nunca lloré.
Me duele pensar que tus ojos a otro puedan mirar,
imaginar que alguien con sus brazos te llegue abrigar,
que en silencio de la noche a otro puedas pertenecer,
créeme, suicidarme sería liberarme, para dejar de pensar.
Cuantas vidas tendré que vivir para olvidarte,
pues con una no sería suficiente con la que poder relegarte,
ya que te quise, te quiero y te seguiré queriendo tanto,
que cansado deseo que el tiempo te destierre, de mis pensamientos.
Con pujanza intento encontrar el consuelo de vivir sin ti,
pero sólo son suspiro pasajeros de una irrealidad desesperada,
pues mi realidad sólo desea volver a poseer tu fuego añorado,
ya que nada me puede hacer soñar, si tú no estás a mi lado.
Eladio Trigo.
24.07.06