OLVIDARTE
Hoy aprendí a olvidarte fue difícil, lo sé,
el tiempo tardó en llegar con su manto de olvido a mí,
pero tarde o temprano llegó.
Hoy entendí que las cosas no se fuerzan
que el destino está escrito para cada ser
y que las idas y venidas del alma no son en vano
que adoptan cuerpos cada vez mejores que aprenden de errores viejos
y que con cada encarnación encuentran seres como tú.
Tú y yo no fue... tu destino y el mío... no se complementan.
Tu alma no es la mía... tú no eres la otra parte de mí.
Te dejo ir... hoy después de tanto atarte en mi mente y corazón.
Te dejo ir... sin haber escrito historias.
Aún me queda el mañana lo vivo intensamente porque puede no existir,
y con la esperanza de ver el sol brillar cada día,
reflejando el rostro del alma, que espera ser encontrada algún día.
KPH