CLEITO
Poeta recién llegado
Aburrimiento a un viejito, es lo que muchos ofrecen
miro al conocido que aplicaba con su fuerza,
un anciano no se armaba de paciencia ,
miraba desde esa silla de rueda con esos ojitos del alma
trono de juventud zanjada lo había estacionado allí .
Parábolas de piel asoleada por el tiempo,
eran zanjas para sus lagrimas
no concebía el añejito:
¿Como su presencia ya no era alegría para los suyos?,
solo causaba hastío se decía ,
sentidos sin iluminación por esas carnosidades no veía
miraba al cielo y levantando su carita,
pedía llegar al infinito raudo, muy pronto.
Ese corazón viejo y cansado,
motor del alma frustrándole la vida
se estaba abatiendo ante la lucha,
causada por la tristeza era mucho,
la malquerencia e ingratitud de los suyos,
lo estaba derrotando día a día .
Un rempujón hacia un destino le estaban llevando,
no sabia a donde las ruedas de su silla y su vida se transitaban,
no veía el título de esa casa ,donde su personalidad era internada
libertad y tranquilidad se sosegaban los suyos
aislamiento habían resuelto ,
¿quienes me pregunto?
aquellos para quien algún día el fue importante,
ellos ,sus críos amados ,por los que cuando su fuerza era total,
no importo ni un instante darlo todo, sin detenerse a pensar,
lo estaban abandonando, hubo lagrimas ,
el había entendido todo....
Un dolor apuñalo su alma y así como esa puerta se cerro detrás de el
sus ojos se cerraron detrás del olvido...de los que fue llevado.
un asilo fue su extingue morada, un bullicio su final
lagrimas superficialmente de el tiempo se expuso ese día
pero el partió al fin ,independiente y sin ayuda voló al alto.
Hubo alegría con su advenimiento al infinito celeste,
sin dolor y rencor se acerco a los Ángeles,
solo un afecto el escudriño en la tierra y allí el se complacía
mirando hacia adelante alguien lo reclamaba ,
se lanzo hacia ese pecho grande y acabo de secarse las lagrimas
sintió paz y se entrego a ser amado,
a pesar de su vejez, Dios lo abrazo por siempre.
miro al conocido que aplicaba con su fuerza,
un anciano no se armaba de paciencia ,
miraba desde esa silla de rueda con esos ojitos del alma
trono de juventud zanjada lo había estacionado allí .
Parábolas de piel asoleada por el tiempo,
eran zanjas para sus lagrimas
no concebía el añejito:
¿Como su presencia ya no era alegría para los suyos?,
solo causaba hastío se decía ,
sentidos sin iluminación por esas carnosidades no veía
miraba al cielo y levantando su carita,
pedía llegar al infinito raudo, muy pronto.
Ese corazón viejo y cansado,
motor del alma frustrándole la vida
se estaba abatiendo ante la lucha,
causada por la tristeza era mucho,
la malquerencia e ingratitud de los suyos,
lo estaba derrotando día a día .
Un rempujón hacia un destino le estaban llevando,
no sabia a donde las ruedas de su silla y su vida se transitaban,
no veía el título de esa casa ,donde su personalidad era internada
libertad y tranquilidad se sosegaban los suyos
aislamiento habían resuelto ,
¿quienes me pregunto?
aquellos para quien algún día el fue importante,
ellos ,sus críos amados ,por los que cuando su fuerza era total,
no importo ni un instante darlo todo, sin detenerse a pensar,
lo estaban abandonando, hubo lagrimas ,
el había entendido todo....
Un dolor apuñalo su alma y así como esa puerta se cerro detrás de el
sus ojos se cerraron detrás del olvido...de los que fue llevado.
un asilo fue su extingue morada, un bullicio su final
lagrimas superficialmente de el tiempo se expuso ese día
pero el partió al fin ,independiente y sin ayuda voló al alto.
Hubo alegría con su advenimiento al infinito celeste,
sin dolor y rencor se acerco a los Ángeles,
solo un afecto el escudriño en la tierra y allí el se complacía
mirando hacia adelante alguien lo reclamaba ,
se lanzo hacia ese pecho grande y acabo de secarse las lagrimas
sintió paz y se entrego a ser amado,
a pesar de su vejez, Dios lo abrazo por siempre.