Raamses
Poeta asiduo al portal
Lo que hace falta es someter a las circunstancias,
no someterse a ellas.
Horacio Quiroga
no someterse a ellas.
Horacio Quiroga
Despertar con el sol a la deriva,
no querer mirar lo que se esconde entre las brisas,
yo he cortado todas esas sonrisas,
le he hecho el equipaje a las ilusiones fantasiosas.
Pero el aire no parece entender,
el peligro de lo profundo no es ahogarse,
es intentar salvarte y no lograrlo,
que rayos importa no sentir entonces,
porque la esperanza ya sucumbió primero,
uno se acostumbra a sentirse ahogado
y a yacer tan pero tan profundo.
Mirar a los cristales tan callados,
caer en un desengaño con un espía falso,
yo he disuelto todas esas distancias,
entre tanto me siento más lejos de mí.
Pero la noche no parece entender,
lo que arde no es estar en llamas,
ya que tanta agua no sirve para las cicatrices,
entonces no vale la pena pedir auxilio,
porque a las cenizas se les compensa con cenizas,
y el fuego puede ser tan ardiente y tan pasivo
y aún así las llamas de adentro nunca se extinguirán.
Entre tantas arenas movedizas se corre,
el peligro no es hundirse es sentir como te hundes.
Pero la oscuridad no parece entender,
el dolor de vivir no es saber que morirás,
es sentirte muerto hace tiempo ya,
no hay ningún engranaje que te deje satisfecho,
se intenta el final pero no se va el sufrimiento
y el reflejo marca los tiempos muertos,
se cierra una puerta sin llave y con mil cerraduras,
aún así la bañera sigue dando muy malos consejos,
el aire fresco dejo de tener su tenue brillo.
por siempre todo estará en paz y permanecerá calmado,
porque hay un cuerpo caminando por allí sin su espíritu por dentro.
no querer mirar lo que se esconde entre las brisas,
yo he cortado todas esas sonrisas,
le he hecho el equipaje a las ilusiones fantasiosas.
Pero el aire no parece entender,
el peligro de lo profundo no es ahogarse,
es intentar salvarte y no lograrlo,
que rayos importa no sentir entonces,
porque la esperanza ya sucumbió primero,
uno se acostumbra a sentirse ahogado
y a yacer tan pero tan profundo.
Mirar a los cristales tan callados,
caer en un desengaño con un espía falso,
yo he disuelto todas esas distancias,
entre tanto me siento más lejos de mí.
Pero la noche no parece entender,
lo que arde no es estar en llamas,
ya que tanta agua no sirve para las cicatrices,
entonces no vale la pena pedir auxilio,
porque a las cenizas se les compensa con cenizas,
y el fuego puede ser tan ardiente y tan pasivo
y aún así las llamas de adentro nunca se extinguirán.
Entre tantas arenas movedizas se corre,
el peligro no es hundirse es sentir como te hundes.
Pero la oscuridad no parece entender,
el dolor de vivir no es saber que morirás,
es sentirte muerto hace tiempo ya,
no hay ningún engranaje que te deje satisfecho,
se intenta el final pero no se va el sufrimiento
y el reflejo marca los tiempos muertos,
se cierra una puerta sin llave y con mil cerraduras,
aún así la bañera sigue dando muy malos consejos,
el aire fresco dejo de tener su tenue brillo.
por siempre todo estará en paz y permanecerá calmado,
porque hay un cuerpo caminando por allí sin su espíritu por dentro.
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