Jacob Israel Colula Lopéz
Poeta recién llegado
De la mano del ocaso
llega tu recuerdo.
Ese tan esperado propósito
de arrastrarte a la oscuridad de mi corazón.
Ya no inhalarte como una droga,
o simplemente, sepultarte en la maldad
de mi ser.
Solo que hoy la tarde me puede
y me trae tu rostro,
como aparición sagrada,
igual al fanatismo.
Incrustado en una nota
o en una letra, y mas aun,
necesario como el fin del día.
Maltratada por los fuegos humanos,
la necesidad de tenerte,
hoy se vuelve una absurda ilusión.
Y yo necesito olvidarte
pero no lo puedo,
y lloro a las faldas de tu recuerdo.
Y es que aun tenia un granito
de arena lleno de ilusiones,
mas han volado con el viento de esta tarde;
y duele tanto ya no encontrar las ilusiones.
Hoy se que ya no eres mía,
y lo se tan perfectamente que me duele.
Pero no puedo volar
como mis ilusiones,
y tengo la esperanza de que esto
terminara algún día,
y algún día, ya no me dolerás tanto
llega tu recuerdo.
Ese tan esperado propósito
de arrastrarte a la oscuridad de mi corazón.
Ya no inhalarte como una droga,
o simplemente, sepultarte en la maldad
de mi ser.
Solo que hoy la tarde me puede
y me trae tu rostro,
como aparición sagrada,
igual al fanatismo.
Incrustado en una nota
o en una letra, y mas aun,
necesario como el fin del día.
Maltratada por los fuegos humanos,
la necesidad de tenerte,
hoy se vuelve una absurda ilusión.
Y yo necesito olvidarte
pero no lo puedo,
y lloro a las faldas de tu recuerdo.
Y es que aun tenia un granito
de arena lleno de ilusiones,
mas han volado con el viento de esta tarde;
y duele tanto ya no encontrar las ilusiones.
Hoy se que ya no eres mía,
y lo se tan perfectamente que me duele.
Pero no puedo volar
como mis ilusiones,
y tengo la esperanza de que esto
terminara algún día,
y algún día, ya no me dolerás tanto
::::