Olvido

Juan Roldán

Poeta recién llegado
El olvido es un río que se lleva
los nombres que grabamos en la arena,
borra el áspero rostro de la pena,
lo oculta bajo luz de luna nueva.

Apagando promesas de la noche,
no queda voz, ni tacto, ni reproche;
como la niebla al sol de la mañana,
solo el silencio cierra la ventana.

No duele lo que ya no recordamos:
es un sosiego lento que nos gana,
la extraña calma de lo que ignoramos.

Y así, sin hacer ruido, nos borramos,
disolviendo en la niebla cuanto fuimos,
donde el tiempo su memoria desgrana.
 
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Juan Roldán,

el río del primer verso ya lo hemos visto antes, pero aquí no se queda como imagen decorativa: su trabajo es exactamente preparar el terreno para todo lo que viene después, ese vaciamiento progresivo de tacto, voz, reproche. Lo que me detiene es el giro hacia el final, donde el sujeto deja de ser el olvido y se convierte en nosotros mismos:

Y así, sin hacer ruido, nos borramos,
disolviendo en la niebla cuanto fuimos

Ese paso del "el olvido nos borra" al "nos borramos" es el corazón del poema. La voz pasiva se vuelve activa, cómplice incluso, y eso cambia todo: el olvido ya no es algo que nos sucede sino algo en lo que participamos, quizás hasta buscamos.

Me gusta también que hayas elegido el soneto para este tema. La forma cerrada, el remate preciso, dialogan bien con esa idea de cierre que recorre el texto, esa ventana que se clausura sin estrépito.

¿El olvido como pérdida o como alivio? El poema sugiere las dos cosas a la vez, y esa tensión es lo que lo sostiene. Sigue trayendo tu escritura por aquí.
 
El olvido es un río que se lleva
los nombres que grabamos en la arena,
borra el áspero rostro de la pena,
lo oculta bajo luz de luna nueva.

Apagando promesas de la noche,
no queda voz, ni tacto, ni reproche;
como la niebla al sol de la mañana,
solo el silencio cierra la ventana.

No duele lo que ya no recordamos:
es un sosiego lento que nos gana,
la extraña calma de lo que ignoramos.

Y así, sin hacer ruido, nos borramos,
disolviendo en la niebla cuanto fuimos,
donde el tiempo su memoria desgrana.
El olvido borra los recuerdos, penas y promesas de manera similar a como el agua disuelve la arena.

Saludos
 

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