lesmo
Poeta veterano en el portal
Al llegar esa hora del adiós
las almas se conduelen dos a dos.
Es mejor pronunciar un hasta luego,
sufren menos la voz y el propio ego,
quizá sea intermedio que en el juego
avive los rescoldos de ese fuego.
Los olvidos que cuidan la memoria
siempre saben contar mejor la historia.
Por eso es que le pido siempre a Dios
por la llama del alma, y si la entrego
de ti me acordaré en aquella Gloria.
las almas se conduelen dos a dos.
Es mejor pronunciar un hasta luego,
sufren menos la voz y el propio ego,
quizá sea intermedio que en el juego
avive los rescoldos de ese fuego.
Los olvidos que cuidan la memoria
siempre saben contar mejor la historia.
Por eso es que le pido siempre a Dios
por la llama del alma, y si la entrego
de ti me acordaré en aquella Gloria.