yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu piel es mi principio y mi contento,
el paramo sinuoso y concupiscente en que me incendio
un mapamundi en relieve y picos altos,
pero yo amo el honor hambriento de tus depresiones.
Tu piel es mi satín y mi mortaja,
el intento cordial de la batalla,
la autentica virtud en que me asiento,
el virtuoso pecado que prefiero.
Todo tu cuerpo es mi osadía y mi cultura,
la capital de la patria que me inventas,
el embrague de tu velocidad extrema,
la herramienta de mis noches mas serenas.
Tus caricias son mi alimento y mi sequia,
la rama de mi árbol y mi charco,
astuta magia que hace noble al sapo.
Tu piel es mi convento favorito,
la magistral escultura de mis besos,
el impuesto de tus tardes de locura,
la envidia sagaz de los perfectos.
Tu cuerpo tiene rutas de suicida,
matriarcado de legislaturas esclavistas,
tu cuerpo es mi babel y mi patala,
tu piel es de papel y sobre el cada mañana
escribo mi versión particular del Kama Sutra.
el paramo sinuoso y concupiscente en que me incendio
un mapamundi en relieve y picos altos,
pero yo amo el honor hambriento de tus depresiones.
Tu piel es mi satín y mi mortaja,
el intento cordial de la batalla,
la autentica virtud en que me asiento,
el virtuoso pecado que prefiero.
Todo tu cuerpo es mi osadía y mi cultura,
la capital de la patria que me inventas,
el embrague de tu velocidad extrema,
la herramienta de mis noches mas serenas.
Tus caricias son mi alimento y mi sequia,
la rama de mi árbol y mi charco,
astuta magia que hace noble al sapo.
Tu piel es mi convento favorito,
la magistral escultura de mis besos,
el impuesto de tus tardes de locura,
la envidia sagaz de los perfectos.
Tu cuerpo tiene rutas de suicida,
matriarcado de legislaturas esclavistas,
tu cuerpo es mi babel y mi patala,
tu piel es de papel y sobre el cada mañana
escribo mi versión particular del Kama Sutra.