Os enseño un corazón desnudo
péndulo de un enfermo hombre
cuyo latir no regula más
las oscilaciones del sufrimiento
De sus mejillas flacas, maquillaje;
y madero de los incendios amorosos
guarda en túneles y socavones
cada vez más lentos y más lentos
Os enseño la suplica de una herida
de las que se engañan con una falsa fortaleza
y anhelan el verano áureo de una compañera amorosa
¿Pueden oírle?...
Y si la suerte, solo asi, melancólica
mese en vuestros vaivenes;
quizás solo asi puedan entenderme
¡OH, tristeza la mía!
y una , solo una,
mi desgracia ha sido
y solo de una encandilado he caído
la sangre roja huye bajo tus labios vírgenes
y son mis oraciones
las de un sacerdote frente a una tumba
esos besos ya no me pertenecerán
tampoco este sentimiento.
péndulo de un enfermo hombre
cuyo latir no regula más
las oscilaciones del sufrimiento
De sus mejillas flacas, maquillaje;
y madero de los incendios amorosos
guarda en túneles y socavones
cada vez más lentos y más lentos
Os enseño la suplica de una herida
de las que se engañan con una falsa fortaleza
y anhelan el verano áureo de una compañera amorosa
¿Pueden oírle?...
Y si la suerte, solo asi, melancólica
mese en vuestros vaivenes;
quizás solo asi puedan entenderme
¡OH, tristeza la mía!
y una , solo una,
mi desgracia ha sido
y solo de una encandilado he caído
la sangre roja huye bajo tus labios vírgenes
y son mis oraciones
las de un sacerdote frente a una tumba
esos besos ya no me pertenecerán
tampoco este sentimiento.