No me dejes nunca, Diosito te pido
saltar de la barca, y salvarme primero.
Si así yo lo hiciera, que un golpe certero
de tu mano justa, me eche al olvido.
No permitas nunca, Señor, te lo ruego
que envuelto en el miedo, no mire otros ojos.
Si así sucediera, toma mis despojos
y lejos de tu cielo, fúndelos en fuego.
Que ni una partícula, de esta vil materia
me haga dudar, palpando la muerte.
Déjame sonriente, morir siendo fuerte
que ante mi gesto huya...¡toda la miseria!.
Marino Fabianesi
saltar de la barca, y salvarme primero.
Si así yo lo hiciera, que un golpe certero
de tu mano justa, me eche al olvido.
No permitas nunca, Señor, te lo ruego
que envuelto en el miedo, no mire otros ojos.
Si así sucediera, toma mis despojos
y lejos de tu cielo, fúndelos en fuego.
Que ni una partícula, de esta vil materia
me haga dudar, palpando la muerte.
Déjame sonriente, morir siendo fuerte
que ante mi gesto huya...¡toda la miseria!.
Marino Fabianesi
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