…por esos atardeceres perfectos,
y esos camuflajes, llenos de gracias…
por los columpios de los sueños,
y el rugido de agosto…
por oleajes llegan, esos mundos interiores…
e interminablemente, café y poesía,
los interminables veleros;
las interminables, rompientes de ajedrez…
atravesando, millares de espejos de cisnes;
las exuberancias que pesan,
con los jabatos y las nostalgias…
y guardo su querer, en el costado, como un tesoro…
mientras esa chica,
y nosotros envueltos, por la risa de sus cabellos…
mientras ellos, guitarrean con cuerdas de alta tensión,
y una oración de pajarillos, en su voz…
y esos camuflajes, llenos de gracias…
por los columpios de los sueños,
y el rugido de agosto…
por oleajes llegan, esos mundos interiores…
e interminablemente, café y poesía,
los interminables veleros;
las interminables, rompientes de ajedrez…
atravesando, millares de espejos de cisnes;
las exuberancias que pesan,
con los jabatos y las nostalgias…
y guardo su querer, en el costado, como un tesoro…
mientras esa chica,
y nosotros envueltos, por la risa de sus cabellos…
mientras ellos, guitarrean con cuerdas de alta tensión,
y una oración de pajarillos, en su voz…