darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nací en la costa altanera
de un mar etílico,
hace un instante hecho pretérito,
fui luz de una madrugada siete.
Crecí con los cadáveres insurrectos
de momentos,
me desarrollé con las ansias
de visualizar un ocaso,
un arrebol violando
el domo celeste,
saludando al porvenir
y sus añoranzas.
Amé,
sentí,
sufrí.
Escribí versos
en esquelas multicolores,
perturbó mi memoria
un acróstico sin rima,
conquisté una pasión.
Conformé un orbe de lana,
tejí mi destino con una idea en júbilo.
Subí,
bajé,
caí.
Aprendí lo que me enseñó
el gran maestro llamado: Vida.
Me levanté como el Fénix
de los condenados.
Ahora espero fenecer
con una pluma en la mano
y con la esperanza
de renacer siendo Poeta.